martes, 20 de abril de 2010

Día en mangas cortas

¡Por fin un día de solecito y calor entre tanto fresco, nubarrón y lluvia intermitente! Iba echando de menos el salir a la calle sin un quintal de ropa o la oportuna chaquetita del "por si acaso". La verdad es que ha sido una tarde como para pasarla agusto tirado a la bartola con alguien en cualquier césped ... ( vale, es quizá la opción menos emocionante para un día como tal, pero ha sido la primera cosa que se me ha pasado por la cabeza XD ).

En vez de eso, he estado ayudando a una compi junto con otros amigos a continuar un poco con su proyecto final que está llevando a cabo. Mi madre, al saber que la mayoria de las veces que salgo de casa es para ayudar a alguien con sus cosas, me regaña preguntándome que cuando voy a comenzar yo con lo que, al igual que ellos, también tengo pendiente, dando a entender que no debería de estar ayudando tanto a los demás dejando de lado lo mío.


Quizá y tenga razón en eso... pero conociéndola, yo sé que en sus palabras se encuentra el pequeño matiz de "siempre das pero nunca recibes nada cuando lo necesitas".

No se... está bien eso de ir de precavido por el mundo pero... yo no soy como ella. Me niego a pensar que toda la gente de este mundo está constantemente pensando en cómo joderme o aprovecharse de mí, o que todo el mundo sea tan ruín de no ofrecerme su ayuda cuando la necesite, habiéndolos yo ayudado antes...

En realidad, y para ser sincero, todos esos favores que hago (que son bastantes, la verdad) nunca los hago con la mentalidad de "espero que más adelante me lo devuelvan"... eso no es propio de ser buen amigo, y no es propio de mi. Además, lo hago con gusto solo por estar compartiendo mi tiempo con ellos y pasar una tarde entre risas...
Si bien es cierto, tampoco quiero parecer el clásico buenazo que de bueno pasa a tonto en un abrir y cerrar de ojos. En ocasiones, mi padre siempre ha rozado e incluso sobrepasado esa línea, y eso es algo que le ha traído muchos problemas...
Dicen que cuando eres joven y piensas que nunca quisieras llegar a parecerte a uno de tus progenitores, la vida que es muy graciosa, termina por jugártela y cuando te miras al espejo tiempo después, ves en tí a quien jamás hubieras querido o al menos esperado ver. Espero que en ese sentido y en lo referente a este tema, no me ocurra exactamente eso.


Es verdad que me ha decepcionado mucha gente a lo largo de los años, pero no creo que ellos lo vayan a hacer. Al menos me tranquiliza pensar así. De no ser por ellos ahora estaría solo. Supongo que el primer gran favor me lo han hecho ellos por estar ahí, aunque no lo sepan.
La foto son las florecillas de los árboles de Villaba. Seh, una mariconada, pero estaban muy bonitos y les hice una capturita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario